lunes, 14 de septiembre de 2009

Septiembre es el mes de las despedidas



Estoy tristona. Este mes se nos marchan dos compañeras de trabajo. Aunque he de reconocer que echaré más de menos a una de ellas, porque ya son casi 3 años de compartir el día a día, sentadas en la misma poyata, comiendo juntas, yendo de cañas....Pero no deja de ser triste, por ambas. Sé que se van para mejor, y seguro que en sus nuevos puestos de trabajo les va a ir estupendamente. Aún así, empiezo a presentir que esta etapa se va cerrando para dejar paso a una nueva, espero más interesante. Yo misma estoy a punto de marcharme del laboratorio para hacer una estancia de 6 meses (si es que me conceden la dichosa beca, claro!), y la verdad es que ya tengo ganas. Estos dos años viviendo en Coruña (aunque ya llevo 3 en total con la tesis) han sido de los mejores y más divertidos de mi vida y me da una pereza enorme pensar en el fin. Pero en el fondo sé que es exactamente lo que necesito. Gotta move on.

Así que tal vez, dentro de dos meses, esta galega dejará la varanda coruñesa para cambiarla de nuevo por una varanda portuguesa (Oporto en esta ocasión). ¡Cruzad los dedos por mi!