viernes, 1 de agosto de 2008

Aaaaaaaaaaaayyyyyyy!!



¡Sólo me quedan tres días de vacaciones! Dos y medio si descontamos que mitad del viernes ya está perdida, y tan sólo dos si descontamos que el domingo a las 17:38 (puntualidad Renfe), me voy para Coruña (La Coru, neno) de nuevo. El lunes comienza la pesadilla: vuelta al trabajo en el laboratorio, vuelta a la cruda realidad. Y con los deberes sin hacer, por supuesto, lo cuál quiere decir que de descanso, cero patatero. Lo único que se me ocurre decir es "Aaaaaaayyyyyyyy". Un año de estos, lo juro por los tubos de ensayo, me cojo una baja por estrés postvacacional.